Para erradicar violencia contra las mujeres, debe hacerse realidad el discurso de igualdad

Capulhuac. En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Partido del Trabajo en el Estado de México llevó a cabo el curso “Mujeres en el ejercicio de sus derechos políticos”, donde especialistas y liderazgos partidistas coincidieron en que la erradicación de la violencia de género pasa por transformar en realidad el discurso de igualdad sustantiva. Durante el encuentro, Angélica Rivadeneyra Villarreal e Ixchel Yglesias González-Báez colocaron en el centro del debate la urgencia de romper el silencio, acceder al poder y sostenerlo como condición indispensable para avanzar hacia una democracia incluyente. Rivadeneyra Villarreal subrayó que la violencia estructural y la discriminación siguen marcando la experiencia de las mujeres en la política mexiquense. Señaló que más del 60% de quienes participan en este ámbito no confían en sus partidos para denunciar violencia política de género, mientras que nueve de cada diez han experimentado agresiones psicológicas en el ejercicio público. Desde una perspectiva crítica, sostuvo que no puede existir democracia real sin la participación plena de las mujeres, pero advirtió que el cambio también implica una transformación de las estructuras masculinas de poder. “La rabia que viven las mujeres es legítima y se ha convertido en acción política, aunque aún no sea comprendida”, enfatizó. Asimismo, planteó que el acceso al poder no es suficiente si no se garantiza su permanencia, por lo que llamó a construir liderazgos femeninos capaces de enfrentar obstáculos institucionales, culturales y sociales. En ese sentido, insistió en fortalecer la sororidad, la autonomía y las estrategias colectivas para romper las resistencias que aún prevalecen dentro de los propios partidos. Por su parte, Yglesias González-Báez profundizó en la dimensión social e institucional de la violencia, al advertir que la consigna de que “llegamos todas” aún no se cumple. Denunció que el silencio y la revictimización continúan siendo mecanismos que sostienen un sistema de dominación que inhibe la denuncia. Al abordar el contexto estatal, refirió que una alta proporción de mujeres ha sufrido algún tipo de violencia, mientras que los feminicidios y agresiones siguen sin reflejarse plenamente en las cifras oficiales debido a la falta de denuncias. Enfatizó que el miedo, la vergüenza y la ausencia de redes de apoyo limitan el acceso a la justicia. Desde una visión política, destacó que las mujeres que buscan cargos públicos enfrentan ataques basados en estereotipos de género, apariencia física y decisiones personales, lo que evidencia una desigualdad estructural frente a sus pares masculinos. Además, alertó sobre la violencia que enfrentan defensoras comunitarias y colectivos feministas, tanto a nivel social como corporativo. “La construcción de culpables sigue recayendo en las mujeres. Denunciar implica cargar con etiquetas y sanciones sociales, por eso romper el silencio es un acto político fundamental”, afirmó. En este contexto, ambas especialistas coincidieron en que la transformación no solo depende de reformas legales, sino de un cambio profundo en la cultura política y social, donde se deje de cuestionar a las víctimas y se construyan redes de acompañamiento integral. El evento contó con la participación del diputado federal Reginaldo Sandoval Flores, quien llamó a fortalecer la organización partidista para enfrentar la violencia de género, así como de legisladoras y autoridades municipales que respaldaron la necesidad de consolidar los avances logrados por las mujeres en México. El Partido del Trabajo Estado de México reiteró que estos espacios de formación buscan impulsar una agenda política que garantice condiciones reales de igualdad, donde las mujeres no solo accedan a cargos de decisión, sino que ejerzan plenamente sus derechos sin violencia.

3/23/20261 min leer

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