Las lluvias e inundaciones en Toluca: responsabilidad ambiental, social y gubernamental en el siglo XXI

Texto y fotos: Angélica Telles Rojas Las inundaciones recurrentes en Toluca y el Valle de Toluca constituyen uno de los principales problemas socioambientales de la región. Aunque las lluvias intensas asociadas al cambio climático han incrementado la frecuencia y magnitud de estos eventos, las afectaciones no pueden atribuirse únicamente a factores naturales. La expansión urbana desordenada, la ocupación de zonas inundables, la deficiente gestión de residuos sólidos, la pérdida de áreas verdes y las limitaciones en la infraestructura hidráulica han convertido a las lluvias en un problema social, económico y político. Este artículo analiza las principales causas de las inundaciones en Toluca, sus impactos en la población y el grado de responsabilidad compartida entre gobierno y ciudadanía. Introducción Toluca se encuentra en una cuenca cerrada rodeada por montañas y volcanes. Históricamente, esta condición geográfica favoreció la existencia de humedales y cuerpos de agua que regulaban naturalmente las escurriciones naturales. Sin embargo, la urbanización acelerada de las últimas décadas ha transformado profundamente el territorio. Actualmente, el crecimiento urbano ha reducido la capacidad de infiltración del suelo, mientras que los sistemas de drenaje enfrentan una presión cada vez mayor. Como consecuencia, lluvias que anteriormente eran absorbidas por el suelo ahora se convierten rápidamente en escurrimientos superficiales que saturan canales, ríos y alcantarillas. Magnitud del problema Los datos más recientes muestran que el fenómeno ha alcanzado niveles preocupantes: Durante septiembre de 2025, Toluca acumuló aproximadamente 279.8 milímetros de lluvia en apenas nueve días, equivalente a cerca del 35% del promedio anual de precipitación de la región. Las inundaciones afectaron diversas comunidades, especialmente en La Constitución Totoltepec, donde algunas viviendas registraron niveles de agua de entre 30 centímetros y un metro de altura, cabe resaltar el hundimiento que hay en fraccionamiento en Santa María Totoltepec El Atlas de Inundaciones del Estado de México documentó para la temporada 2025 un total de 382 eventos hidrometeorológicos, incluyendo 285 encharcamientos y 92 inundaciones urbanas, que afectaron a 11,895 habitantes en 41 municipios. Las cuencas del Valle de Toluca fueron identificadas entre las zonas más vulnerables. (Comisión del Agua del Estado de México). Autoridades municipales reportaron que durante diversos eventos de lluvia fue necesario retirar decenas de toneladas de residuos sólidos de canales y sistemas de drenaje; solamente en el canal Totoltepec se retiraron alrededor de 50 toneladas de basura. Estas cifras reflejan que el problema no se limita a eventos meteorológicos extremos, sino que está estrechamente relacionado con factores humanos. Impactos sociales y económicos Las inundaciones generan consecuencias que van más allá de la acumulación temporal de agua. Afectaciones a la vivienda Las familias que habitan zonas bajas o cercanas a cauces naturales son las más vulnerables. La entrada de aguas residuales a los hogares provoca pérdidas económicas por daños a muebles, electrodomésticos y documentos personales. En algunos sectores de Toluca, familias enteras han tenido que abandonar temporalmente sus viviendas debido a las inundaciones. Riesgos para la salud pública Las aguas estancadas favorecen la proliferación de bacterias, hongos y vectores de enfermedades. Además, el contacto con aguas negras incrementa el riesgo de infecciones gastrointestinales y dermatológicas. Por ello, las autoridades han desplegado brigadas médicas y psicológicas en zonas afectadas. Pérdidas económicas Las inundaciones afectan la movilidad urbana, interrumpen actividades comerciales y generan gastos extraordinarios en reparación de infraestructura pública. Vialidades importantes como Paseo Tollocan, Boulevard Aeropuerto y San Pedro Totoltepec han registrado afectaciones recurrentes durante las temporadas de lluvia. ¿Qué tanto es culpa del gobierno? La responsabilidad gubernamental es significativa debido a varias razones: Planeación urbana insuficiente Durante décadas se permitió el crecimiento de asentamientos en zonas susceptibles a inundaciones y sobre áreas que anteriormente funcionaban como espacios de infiltración natural. Infraestructura rezagada Muchos sistemas de drenaje fueron diseñados para condiciones climáticas distintas a las actuales. El incremento de superficies pavimentadas y el crecimiento poblacional han superado la capacidad de la infraestructura existente. Mantenimiento insuficiente Aunque los gobiernos realizan desazolves y limpieza de canales, la frecuencia y alcance de estas acciones muchas veces resultan insuficientes frente al crecimiento urbano y a la acumulación constante de residuos. Falta de políticas ambientales de largo plazo La reducción de áreas verdes, la pérdida de humedales y la degradación de ecosistemas estratégicos reflejan décadas de decisiones que privilegiaron la expansión urbana sobre la conservación ambiental. En términos generales, puede afirmarse que una parte importante del problema corresponde a decisiones institucionales acumuladas durante varios gobiernos municipales, estatales y federales. ¿Qué tanto es responsabilidad de la ciudadanía? La ciudadanía también desempeña un papel relevante. Disposición inadecuada de residuos Uno de los factores más visibles es la acumulación de basura en calles, alcantarillas y canales. Durante eventos de lluvia intensa, los residuos obstruyen el flujo del agua y favorecen inundaciones. Las autoridades de Toluca han señalado reiteradamente esta problemática. Consumo excesivo y cultura ambiental limitada La generación creciente de residuos, el uso desmedido de plásticos de un solo uso y la falta de separación de basura -falta esa iniciativa de los ayuntamientos y la consecuente acción de los habitantes- contribuyen a la contaminación de cuerpos de agua y sistemas de drenaje. Urbanización informal La ocupación de zonas de riesgo y la modificación ilegal de cauces o áreas naturales también incrementan la vulnerabilidad frente a las lluvias. Pérdida de conciencia ecológica La sociedad moderna suele percibir la naturaleza como un recurso ilimitado. La tala, el cambio de uso de suelo y la disminución de áreas verdes reducen la capacidad de los ecosistemas para absorber agua de lluvia. La relación con el cambio climático La evidencia científica señala que el calentamiento global está modificando los patrones de precipitación en diversas regiones del mundo. En México, las lluvias tienden a presentarse en eventos más intensos y concentrados en periodos cortos, aumentando el riesgo de inundaciones. Sin embargo, el cambio climático no actúa de forma aislada. Una lluvia intensa en una ciudad con infraestructura adecuada, amplias áreas verdes y drenajes funcionales genera menos daños que en una ciudad donde el suelo está completamente impermeabilizada y los sistemas hidráulicos se encuentran saturados. Conclusiones Las inundaciones de Toluca son el resultado de una combinación de factores naturales y humanos. Las lluvias intensas asociadas al cambio climático representan un detonante, pero las afectaciones se magnifican por decisiones históricas de urbanización, deficiencias en la infraestructura hidráulica y prácticas ciudadanas que deterioran el entorno. Desde una perspectiva crítica, podría estimarse que la responsabilidad es compartida: el gobierno tiene la obligación de planificar, invertir y proteger los ecosistemas urbanos; la ciudadanía tiene el deber de modificar hábitos de consumo, evitar contaminar y participar activamente en la conservación ambiental. Más que buscar culpables únicos, el desafío consiste en reconocer que las inundaciones de Toluca son una manifestación de una relación desequilibrada entre sociedad y naturaleza. Mientras continúe la pérdida de áreas verdes, la contaminación de cauces y la expansión urbana sin criterios ecológicos, los eventos de lluvia seguirán transformándose en desastres sociales. La protección de la llamada "Madre Tierra" no es únicamente una cuestión ambiental; constituye una condición indispensable para la seguridad, la salud y la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras. Sin olvidar también a las especies urbanas y la fauna que existe en el territorio. Ellos también sufren la consecuencia de los actos y decisiones del ser humano. Lo que sies cierto en estás acciones humanas. Todavía es tiempo de poner la solución para que las futuras generaciones disfruten una ciudad funcional y hermosa como la conocimos.

6/22/20261 min leer

Contenido de mi publicación

© 2024. All rights reserved.