LA HISTÓRICA PRIMARIA “LÁZARO CÁRDENAS” REQUIERE SUPERVISIÓN URGENTE DE SU PERSONAL Y DE LA ESTRUCTURA

Por; Marycarmen Aguilar. Padres de familia acusan irregularidades y malos manejos de la directora Beatriz Ovando Vargas Solicitan intervención de autoridades competentes para frenar abusos, prepotencia y presunto desvío de recursos Toluca, Estado de México. — En un contexto donde la transparencia, la rendición de cuentas y la calidad educativa son ejes centrales del debate público nacional, padres de familia de la Escuela Primaria “Lázaro Cárdenas”, ubicada en la capital mexiquense, hicieron públicas una serie de denuncias contra la directora del plantel, Beatriz Ovando Vargas, a quien acusan de incurrir en diversas irregularidades administrativas, prácticas de favoritismo, malos tratos y presunto manejo opaco de recursos económicos. La institución, fundada en 1941 y considerada uno de los edificios escolares más emblemáticos de Toluca, no solo representa un espacio educativo, sino también un patrimonio arquitectónico catalogado por el Instituto Nacional de Bellas Artes. De estilo neocolonial y reconocida por su característica esquina ochavada y su simbólica fachada custodiada por esculturas que representan la “Voluntad” y la “Vigilancia”, obra del escultor toluqueño Luis Albarrán y Pliego, la primaria ha sido históricamente motivo de orgullo para la comunidad. Sin embargo, hoy enfrenta una crisis interna que ha encendido las alertas entre padres y docentes. De acuerdo con el pliego de inconformidades presentado ante medios de comunicación, desde la llegada de la actual directora el ambiente escolar se ha deteriorado. Padres señalan que existe un clima de desconfianza y tensión, además de una serie de decisiones unilaterales que han generado malestar generalizado. Uno de los principales reclamos gira en torno al manejo de recursos económicos. Las familias aseguran que se han recaudado importantes cantidades de dinero mediante cuotas, kermeses, excursiones y diversas actividades escolares, sin que exista claridad sobre su destino. Mencionan particularmente una cifra cercana a los 180 mil pesos cuya aplicación no ha sido debidamente explicada. Asimismo, cuestionan los costos elevados de actividades extracurriculares, como visitas a centros recreativos y educativos, cuyos montos oscilan entre 900 y 1,400 pesos por alumno, sin considerar —afirman— la situación económica de muchas familias que tienen más de un hijo inscrito. También denuncian que durante eventos escolares, los vendedores deben pagar cuotas de hasta mil pesos por instalar un puesto, bajo el argumento de que los recursos se destinarán a mejoras del plantel. No obstante, los padres sostienen que dichas mejoras no se reflejan en la infraestructura, señalando que los baños presentan condiciones de higiene deficientes, carecen de puertas y representan un problema de privacidad y seguridad para los menores. A ello se suma la necesidad de mantenimiento en muros y techos, que —según indican— han sido cubiertos con lonas en lugar de recibir reparación estructural. En el ámbito laboral, algunos docentes han manifestado inconformidad por presuntos tratos preferenciales hacia el maestro de música, Aldo Reyes Hernández, quien, según testimonios, recibe respaldo exclusivo de la dirección y utiliza de manera preferente espacios como el auditorio escolar. Padres y maestros también cuestionan la decisión de centralizar la comunicación institucional en un único grupo de mensajería administrado por la directora, tras la cancelación de otros canales que permitían mayor interacción entre docentes y familias. Otra acusación delicada es el supuesto uso de personal académico y de apoyo para tareas ajenas a sus funciones, incluyendo el cuidado de familiares de la directora en horario laboral. Asimismo, señalan la presunta contratación de familiares en puestos como conserjes y en la tienda escolar, lo que ha generado sospechas de conflicto de interés. Los padres recuerdan que anteriormente se presentaron quejas ante autoridades educativas regionales, sin que —afirman— se hayan tomado medidas correctivas. Por el contrario, sostienen que las actitudes de la directora se han endurecido, llegando a decisiones que consideran arbitrarias, como el cierre puntual de puertas a la hora de salida, dejando a algunos menores en el exterior del plantel en espera de sus padres. En el trasfondo de esta problemática se encuentra un contexto nacional en el que la educación pública enfrenta exigencias de mayor transparencia y apego a los principios de la llamada Nueva Escuela Mexicana, que promueve valores como inclusión, participación comunitaria y gestión democrática. Para los padres inconformes, la situación en la Primaria “Lázaro Cárdenas” contrasta con dichos postulados. Los denunciantes hacen un llamado a la Secretaría de Educación del Estado de México y a las instancias competentes para que realicen una auditoría administrativa, una supervisión académica y una evaluación estructural del inmueble, con el fin de garantizar condiciones dignas y seguras para el alumnado. “La escuela es histórica, pero su prestigio no puede sostenerse solo en su fachada”, expresaron algunos padres, quienes insisten en que su movimiento no busca confrontación, sino transparencia, legalidad y un entorno escolar sano para sus hijos. Mientras tanto, la comunidad educativa permanece atenta a la respuesta de las autoridades, en espera de que se esclarezcan los señalamientos y se determinen las acciones correspondientes.

3/2/20261 min leer

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