Gobierno, sector campesino y agropecuario tuvieron tibia reunión, solo hubo alagos
. Por Angélica Telles Rojas Entre productores agropecuarios, campesinos y autoridades del campo mexiquense se dejó al descubierto las tensiones que existen en torno a la defensa del maíz nativo, el acceso al agua y las políticas públicas para el sector rural, en un contexto donde el Gobierno del Estado de México ha impulsado programas de apoyo al campo y el agradecimiento mutuo. comercialización y fortalecimiento de semillas originarias. Durante el encuentro con la secretaria del Campo, productores acordaron integrar una comisión de trabajo para sostener una nueva reunión el próximo mes y conocer de cerca la productora de semilla de maíz, como parte de los esfuerzos para fortalecer la preservación del maíz nativo en la entidad. En la mesa de diálogo participó Jesús de la Cruz, ex delegado del RAN, quien recordó que ya fueron presentadas en la Legislatura dos iniciativas enfocadas en proteger al maíz como planta nativa. Además, propuso la creación de una oficina especializada para atender la contaminación del maíz y evitar riesgos derivados de semillas modificadas o prácticas que afecten las variedades originarias. En el encuentro también intervino el ex gobernador indígena, quien sostuvo que los pueblos originarios, considerados creadores del maíz, son quienes menos beneficios reciben por su producción y preservación. Señaló que debe existir un pago o reconocimiento económico por el uso del maíz nativo y criticó que en muchas políticas públicas no se toma en cuenta a la milpa, la montaña y la visión comunitaria de los pueblos indígenas. Asimismo, hizo referencia a la necesidad de concretar la ley reglamentaria del artículo 2 constitucional en materia indígena y afirmó que “se hará realidad la ley de pueblos originarios”, al insistir en que las comunidades deben ser incluidas en las decisiones relacionadas con el territorio, el campo y la producción alimentaria. En materia de economía social y comercio justo, Luis Pàres explicó que el objetivo central es proteger las razas originarias del maíz y fortalecer la producción sustentable. Destacó que el respaldo del ICAMEX ha permitido impulsar estrategias para conservar el maíz nativo, aunque subrayó que los verdaderos protectores de estas semillas son los propios agricultores mexiquenses. Añadió que se busca consolidar una red de comercialización estatal que permita dar valor agregado al maíz originario y posicionarlo como un producto sostenible bajo la denominación de “maíz nativo”, frente a las presiones del mercado y la competencia de grandes cadenas comerciales y tiendas de autoservicio, donde muchas veces el pequeño productor queda desplazado por intermediarios y productos industrializados. Uno de los reclamos más fuertes de los campesinos estuvo relacionado con la crisis del agua y la falta de apoyos para las unidades de riego. Productores denunciaron que no cuentan con subsidios suficientes para el pago de energía eléctrica y señalaron que tampoco se han realizado estudios técnicos para determinar el volumen real de agua disponible en municipios como Tecámac, donde existen cinco unidades de riego. Aseguraron que hay comunidades que llevan hasta tres años sin agua para producir y que la compra de pipas resulta incosteable para los agricultores. También acusaron falta de respuesta de la ACAEM y advirtieron que “sin agua no hay maíz”. Durante la reunión se cuestionó además la ausencia de apoyos prometidos para maquinaria, fertilizantes y créditos a la palabra, especialmente en el contexto del Tratado de Libre Comercio, donde —afirmaron— los pequeños productores enfrentan desventajas frente a las grandes importaciones agrícolas. Otro de los temas expuestos fue la situación de campesinos que cuentan con pozos agrícolas y que, según denunciaron, enfrentan clausuras y sanciones oficiales. Los productores pidieron que se protejan los espacios agrícolas y se frene el crecimiento urbano desordenado, al señalar que continúan construyéndose desarrollos habitacionales en zonas donde ni siquiera existe suficiente agua. Finalmente, Balam advirtió que si no existen políticas integrales de apoyo al campo, el riesgo es la desaparición de áreas productivas y del propio maíz nativo, símbolo cultural y alimentario de México.
5/23/20261 min leer


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