Escritura Inclusión lingüística y reconocimiento cultural: avances legislativos en el Estado de México

En el Congreso del Estado de México se han presentado iniciativas que colocan al centro la diversidad cultural, lingüística y social de la entidad, incorporando además una mirada incluyente en términos de género y derechos humanos. Por un lado, la diputada Itzel Pérez, en representación del Grupo Parlamentario del PVEM, propuso garantizar que las ceremonias matrimoniales de personas pertenecientes a comunidades originarias o con discapacidad auditiva cuenten con intérpretes en su lengua o en Lengua de Señas Mexicana. Esta iniciativa reconoce que las personas contrayentes —mujeres, hombres y personas de identidades diversas— tienen derecho a comprender plenamente un acto jurídico y simbólico tan significativo como el matrimonio. La propuesta también contempla que, a solicitud de alguna de las personas contrayentes, el acta de matrimonio sea traducida a su lengua indígena, respetando sus formas propias de expresión. Este planteamiento no solo promueve la inclusión, sino que refuerza el carácter pluricultural del país, reconociendo que las lenguas originarias son parte viva de la identidad colectiva. Asimismo, se subraya la importancia de garantizar accesibilidad para personas con discapacidad, particularmente aquellas con discapacidad auditiva o del habla. Contar con intérpretes no es un privilegio, sino una condición necesaria para asegurar su participación plena, evitando su exclusión en momentos clave de la vida civil. En otro punto de la agenda legislativa, se presentaron iniciativas orientadas a declarar patrimonio cultural inmaterial diversas tradiciones del Estado de México. Entre ellas, destacan prácticas y saberes de comunidades como Otzolotepec y Villa Guerrero, que incluyen expresiones gastronómicas, artesanales y simbólicas transmitidas de generación en generación. Estas propuestas reconocen que detrás de cada tradición existen comunidades integradas por personas con distintas identidades, edades y roles, quienes sostienen y recrean estos conocimientos colectivos. Desde quienes elaboran productos artesanales hasta quienes preservan recetas ancestrales, todas las personas involucradas contribuyen a la continuidad cultural. Incorporar una perspectiva incluyente en estas iniciativas implica también visibilizar el papel de mujeres, juventudes y diversidades sexogenéricas en la preservación del patrimonio cultural. Históricamente, muchas de estas labores han recaído en mujeres y en personas cuya participación no siempre ha sido reconocida. En conjunto, estas acciones legislativas reflejan un esfuerzo por construir políticas públicas más justas e incluyentes, donde la diversidad lingüística, cultural y de género no solo sea reconocida, sino garantizada en la práctica cotidiana. La inclusión, en este sentido, no es únicamente un principio, sino una herramienta para fortalecer el tejido social y la dignidad de todas las personas.

4/21/20261 min leer

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