Delfina Gómez llega a la segunda mitad de su gobierno con avances legislativos, obra y una agenda todavía pendiente

Por tercer año consecutivo, Delfina Gómez rindió cuentas ante el Congreso y la población mexiquense. El balance presentado coloca como ejes de su administración la obra pública, los programas sociales, la seguridad, el saneamiento de las finanzas y una agenda legislativa que ha contado con un amplio respaldo del Congreso local. Pero el propio discurso de la gobernadora deja abierta una pregunta central para la segunda mitad de su sexenio: cómo convertir los avances administrativos y presupuestales en resultados cada vez más perceptibles para la población. Al rendir su Tercer Informe de Gobierno, la gobernadora del Estado de México subrayó el respaldo que ha encontrado en la LXII Legislatura. De las 89 iniciativas que ha presentado, 82 han sido aprobadas, una relación que muestra una amplia capacidad de interlocución entre el Ejecutivo y el Congreso estatal. Entre las reformas destacadas están las nuevas leyes en materia de salud y bienestar animal, además de modificaciones relacionadas con igualdad sustantiva, búsqueda de personas desaparecidas, combate a la extorsión y protección de periodistas y personas defensoras de derechos humanos. Un Congreso que acompaña al Ejecutivo En términos políticos, uno de los mensajes más relevantes del informe es la relación que mantiene el gobierno de Delfina Gómez con el Poder Legislativo. La aprobación de 82 de 89 iniciativas presentadas por la gobernadora significa que buena parte de su agenda legislativa ha logrado avanzar. A ello se suma la aprobación del Presupuesto de Egresos 2026, por 410 mil 341 millones 615 mil 262 pesos, 5.6 por ciento más que el ejercicio anterior. Ese respaldo legislativo le permite al Ejecutivo entrar a la segunda mitad de su administración con un marco jurídico y presupuestal que facilita la instrumentación de sus principales políticas. Sin embargo, el propio planteamiento de la gobernadora introduce el parámetro con el que tendrá que medirse ese respaldo: no basta con aprobar leyes o ejercer más recursos si éstos no terminan reflejándose en la calidad de vida de los mexiquenses. Ese será uno de los principales puntos de observación para los próximos tres años. Seguridad: avances en las cifras, presión en los resultados La seguridad ocupó un lugar central en el balance. De acuerdo con las cifras presentadas por la gobernadora, la incidencia delictiva disminuyó 15.5 por ciento; los homicidios bajaron 21.8 por ciento y la extorsión registró una reducción de 64 por ciento. También se reportaron más de un millón 600 mil operativos y 31 mil detenciones. Son indicadores relevantes para la administración, particularmente porque seguridad es uno de los rubros en los que los resultados tienen una traducción inmediata en la percepción ciudadana. El pendiente, hacia adelante, será sostener esas reducciones y demostrar que se convierten en mayor seguridad cotidiana, particularmente en regiones donde delitos como la extorsión, el robo y la violencia continúan siendo una preocupación. Obra pública: el sello de la segunda mitad Otro de los componentes políticos del informe es la apuesta por convertir 2026 en el llamado “Año de las Obras”. El gobierno reportó más de 2 mil 500 proyectos de infraestructura en los 125 municipios, con una inversión superior a 19 mil 800 millones de pesos. Entre las obras mencionadas está la rehabilitación de 108 kilómetros del Periférico Norte, además de proyectos de movilidad, infraestructura hidráulica, educativa y urbana. La estrategia tiene una lectura evidente: llevar la acción del gobierno al territorio mediante obras que puedan ser visibles y medibles. Pero aquí aparece también uno de los retos centrales de la segunda mitad del sexenio: que la inversión no se limite a inaugurar infraestructura, sino que garantice mantenimiento, operación y beneficios sostenidos. El propio gobierno reconoce que problemas estructurales como la sobreexplotación del agua, el crecimiento urbano desordenado y la falta de mantenimiento siguen representando desafíos para el Estado de México. Bienestar: una de las principales cartas del gobierno En materia social, la administración reportó que entre 2022 y 2024 alrededor de 1.9 millones de mexiquenses superaron la condición de pobreza y 375 mil dejaron la pobreza extrema. Asimismo, durante los primeros tres años se destinaron más de 54 mil millones de pesos a programas sociales. Mujeres con Bienestar se mantiene como uno de los programas emblemáticos, mientras que el gobierno también reportó avances en educación, infraestructura escolar y expansión de la oferta universitaria en municipios de la zona oriente. El desafío para los siguientes años será demostrar la permanencia de esos avances y evitar que los programas sociales sean evaluados únicamente por número de beneficiarios o recursos ejercidos. El indicador político más importante será su capacidad para traducirse en mejores condiciones de ingreso, educación, salud y oportunidades. Salud, un reto que pasa de la ley a la operación La nueva Ley de Salud del Estado de México es otro de los logros legislativos destacados. La legislación busca mejorar la calidad de los servicios médicos, fortalecer la prevención y ampliar las acciones de vigilancia epidemiológica y sanitaria. Pero el siguiente paso es más complejo: hacer que la reforma llegue a clínicas, hospitales y comunidades. La gobernadora anunció para el último trimestre de 2026 el programa Clínica de Salud Bienestar Contigo, con 20 clínicas y un padrón inicial de 300 mil personas beneficiarias, que contempla consultas, estudios de laboratorio, lentes y medicamentos gratuitos para mujeres de 18 a 64 años en situación de pobreza y hasta tres dependientes menores de edad. Así, la segunda mitad del sexenio tendrá en salud uno de sus principales campos de evaluación: infraestructura, abasto de medicamentos, personal médico y tiempos de atención serán elementos fundamentales para medir el impacto real de la política. Agua y movilidad, los problemas que no desaparecen con una obra El agua representa otro de los grandes pendientes estructurales. El gobierno reportó inversiones para intervenir pozos, rehabilitar sistemas de agua potable y construir infraestructura hidráulica, además de obras para prevenir inundaciones en municipios como Chalco. Sin embargo, la propia administración reconoce que la sobreexplotación de décadas, el crecimiento urbano y la falta de mantenimiento continúan generando presión sobre el sistema. En movilidad, el gobierno reportó más de 70 millones de viajes gratuitos y una inversión superior a 43 mil millones de pesos durante los primeros tres años. También avanzan proyectos como la Línea 3 del Mexicable. El reto será que estas inversiones tengan efectos sostenidos sobre tiempos de traslado, conectividad y costo del transporte para millones de personas que diariamente se desplazan entre municipios mexiquenses y la Ciudad de México. La lectura política: el gobierno entra a su segunda mitad Más allá de las cifras, el Tercer Informe marca un punto de transición. Delfina Gómez llega a la segunda mitad de su administración con una relación funcional con el Congreso, un presupuesto creciente, una política social consolidada, una fuerte agenda de obra pública y cifras oficiales favorables en algunos indicadores de seguridad y finanzas. También cuenta con una estrecha coordinación con el Gobierno federal, particularmente en proyectos para la zona oriente del Estado de México, donde se ha anunciado una inversión superior a 110 mil millones de pesos dentro del Plan Integral de la Zona Oriente. Pero el segundo tramo del sexenio tendrá una exigencia distinta. Ya no se tratará solamente de construir el andamiaje de gobierno o poner en marcha programas y reformas, sino de consolidar resultados que puedan ser comprobados directamente por la población. La propia gobernadora planteó durante su informe que el gasto público debe medirse por su impacto en la calidad de vida. Esa afirmación establece, quizá, el principal parámetro para evaluar lo que viene. Los próximos tres años tendrán que responder preguntas concretas: si la reducción del delito se mantiene, si las obras funcionan y reciben mantenimiento, si las inversiones hidráulicas mejoran de manera permanente el abasto y reducen inundaciones, si las reformas de salud se traducen en mejores servicios y si los programas sociales generan mejoras sostenibles en las condiciones de vida. El Tercer Informe, en ese sentido, no sólo funciona como balance de los primeros tres años. También dibuja la agenda con la que Delfina Gómez enfrentará la segunda mitad de su gobierno: pasar de los avances reportados a la consolidación de resultados y convertir las cifras de inversión, legislación y programas públicos en cambios que puedan ser medidos en la vida cotidiana de los mexiquenses.

10/8/20261 min leer

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